17 dic 2012

Solo recuerdo aquel instante en el que todo fue creado, en el que todo tomaba forma a mi alrededor y se materializaba una de las cosas mas grandiosas de la existencia; vivir. Vivir es algo que no recordamos muy a menudo, se ha convertido en aquella máquina de cotidianidad de la que todos somos usuarios. Vivir es todo aquello que aprendimos de niños pero olvidamos de grandes, aquello que disfrutábamos con una gran sonrisa y el día de hoy ni si quiera la miramos a los ojos.

Ya no hay tiempo para vivir, el tiempo se ha convertido en lo más preciado para unos, lo mas desperdiciado para otros, no tenemos tiempo para las cosas que deberían importarnos, para mirarnos al espejo y observarnos, para mirarnos a los ojos y ver reflejada nuestra alma y como ha ido cambiando a lo largo de los años. Somos unos completos desconocidos, somos aquel viejo amigo al que se ha olvidado hablarle de vez en cuando, aquel ropero viejo al que hemos olvidado desempolvar. 

Quiero desempolvar quien fui y en quien me estoy convirtiendo, apenas me conozco ahora, apenas platico conmigo mismo, me he concentrado tanto en el exterior que he olvidado como luce el interior. Son etapas, y como tales, no son duraderas, son ciclos que deben de ser cerrados para encontrar quien en realidad somos, para encontrar esa esencia que nos caracteriza, re definir nuestra conciencia y nuestras acciones. 

15 oct 2012

Octubre

Hacía desde febrero que no escribo. Ya no recordaba lo que era el teclear lo que viene a mi cabeza en este preciso momento, este segundo, en este instante infinito. Han pasado muchas cosas, me he dejado de bañar en el mismo río para seguir adelante. He conocido muchas cosas, he aprendido aún más y me siento satisfecho con el rumbo que toma mi vida en estos momentos.

La realización de mis sueños está en proceso de llevarse a cabo, un proceso por el cual un tiempo vi nublado, pero con el apoyo de mis conocidos y con la mentalidad de que puedo realizar mis sueños sea como sea, me ha ayudado a darle un nuevo rumbo a mi vida.

Hay cosas que extraño, como muchos lo hacen, cosas que quisiera que estuvieran aquí y que siguieran conmigo, pero sin esas cosas soy quien soy en este momento y si debían permanecer atrás, ahí deberán quedarse, ya no soy aquel que vive de los recuerdos y los arrepentimientos, me adapto a lo que sea que la vida me prepare pues la vida esta preparada para mi y yo para ella.

Hay veces que me cuesta mucho trabajo entender a las personas, pareciera que me encuentro en otra sintonía a la que esta la mayoría de la gente, en un canal raro e incluso desconocido para ellos, y me frustra. Me frustra ese sentimiento de imposibilidad de que las personas sean como yo quiero, que hagan las cosas como a mi me gusta y a mi manera y es algo que debería cambiar, cambiar esa egolatría de la crítica hacía las cosas que no me parecen a algo más constructivo, darles la mano y brindarles ayuda, o no sé, lo que sea.

Estoy rompiendo las barreras de lo que la gente dice a lo que en realidad exige mi cuerpo y mi mente. Sé que poco a poco lo lograré y estaré listo para otra etapa.

Ahora tengo novia, la conozco desde hace 3 años y medio, tiempo que considero suficiente para conocer bien a una persona, y puedo decir que es alguien en quien confío y que amo de una forma que no había sentido en mucho tiempo, ese sentimiento de quinceañero cuando tomas a alguien de la mano, cuando le envías un texto o le dedicas una canción, ese sentimiento de decirle te amo y cosas bonitas al oído, sabiendo que te serán contestas porque el sentimiento es mutuo.

Ya no sé que escribir, solo quería hacerlo después de tanto tiempo, quiero retormarlo y hacerlo algo cotidiano, o sí, algo así.

21 feb 2012

Alguien que solía conocer

No sé que quiero, no sé últimamente quien soy y no reconozco esta cara con la que vivo día a día. el proceso de cambio para el hombre y su adaptación siempre es difícil, pero no hay nada ni nadie que nos enseñe a sobrellevar esos procesos. Aún así con prevenciones y consejos, el proceso de cambio en una persona siempre es difícil.

Encontrar ese equilibrio espiritual y físico me ha sido difícil de conciliar en estos últimos años, es como si un habitante extraño estuviera dentro de mi cuerpo y solo una pequeña parte de mi ser observará esos sucesos. Hay un pasajero conmigo y aún no tenemos el gusto de conocernos. Aquella fuerza de voluntad en mis ideales y en mi persona con la que contaba cuando era un adolescente me ha ido abandonando a lo largo de estos años.

El tiempo cambia, mi cuerpo y mis ideales no son los mismos pero el equilibrio debería existir. Debería, pero no está ahí. Espero que en este sendero que estoy atravesando en ésta etapa de mi vida al final pueda encontrar paz y felicidad, no eterna, pero si junto con el conocimiento físico y espiritual de mi persona.

Ya no hay nada que temer, nole debo nada al pasado y no tengo deudas con el futuro, lo único que queda es caminar de la mano del presente aprovechando todas aquellas pequeñas cosas que a veces no queremos apreciar, que con el paso del tiempo se nos vuelven invisibles pero están ahí, acompañándonos, tan cerca de nosotros que nos negamos a aceptarlas teniendo ojos solo para la vanidad y el materialismo.

El hombre es efímero, así como todo lo que lo rodea, no dejes que utopías eternas se interpongan en este flujo continuo de la vida. Aceptemos el momento, digamosle que si y seamos uno con el tiempo.

14 ene 2012

JAZZ

Mientras se consumía su cigarro, pensaba más y más en lo que le podía deparar el destino el día de mañana. Aunque de cierta forma, no sabía si iba a estar vivo, si mi organismo iba a seguir funcionando al igual que todos los días, si mi cuerpo iba a llevar a cabo esos procesos automatizados que realiza día con día.

Sonaba Coltrane y la noche le pasa desapercibida ahogando aquellos lamentos que nadie comprendería, solo aquel contrabajo que suena al compás de un ritmo irregular característico del jazz. Ya no importa lo que pasaba al rededor, él es jazz.

15 nov 2011

Reflejos II

No había podido conciliar su vida desde el punto de vista que él observaba. Estaba en un cuarto oscuro rodeado de la nada, la oscuridad y el silencio, solo él proyectando su alma en el vacío. Se encontraba de cuclillas sin poder escuchar su propia voz, no existía sentido alguno más que el de pertenencia a aquel extraño lugar.

El hombre tenía el vago recuerdo de las tardes de verano recostado en el regazo de la mujer que un día amo pero ese recuerdo era tan débil que poco a poco se desvanecía de su mente y no encontraba un retorno de aquel abismo en el que estaba.

Todo eran sombras, las sombras eran todo y a la vez nada, el hombre era todo y a la vez nada.