El hombre tenía el vago recuerdo de las tardes de verano recostado en el regazo de la mujer que un día amo pero ese recuerdo era tan débil que poco a poco se desvanecía de su mente y no encontraba un retorno de aquel abismo en el que estaba.
Todo eran sombras, las sombras eran todo y a la vez nada, el hombre era todo y a la vez nada.
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