
"Los siglos de la tierra me caen en los brazos
Yo soy amigo del viajero sin fin
Las alas de la enorme aventura
Batían entre inviernos y veranos
Mirad cómo suben estrellas en mi alma
Desde que he expulsado las serpientes del tiempo oscurecido
¿Cómo podremos entendernos?
Heme aquí de regreso de donde no se vuelve"
-Balada de lo que no vuelve, Vicente Huidobro-
Te has puesto a pensar ¿que tan menudo recuerdas tu pasado?¿En aquellas sombras exquisitas llamadas recuerdos? Entendamos el afán del humano de vivir en su pasado, entendamos el porqué nos gusta vivir en nuestros recuerdos. Por una simple y sencilla razón; el presente ha dejado de satisfacernos.
Estoy aquí, sentado, escribiendo esto que para muchos son palabras de un loco, y tu estas aquí, leyendo esta sarta de pendejadas tal vez carentes de sentido, pero que salen de una mente que vive su presente. No dejemos que nuestra realidad material y espiritual se vea nublada por los vestigios de una mente atormentada por su pasado.
Carpe diem, es lo único que nos debería importar. Dejar los hubieras y los quizás por los soy y estoy ¿Cómo podemos enterdernos? Regresando de donde no se vuelve, regresando y vivir el presente.
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